La fotografía urbana de frases o gritos también tiene su lugar dentro de las distintas temáticas de la fotografía callejera, de la fotografía del instante.
El grafiti de quejas o gritos es una buena manera de dejar constancia social de lo que nos va sucediendo.
Guardar los silencios está bien, si somos capaces de encontrarlos y cazarlos; pero conservar los gritos quizá sea aún más necesario, porque cada tiempo tiene los suyos.
Una frase en una pared o en un cubo de basura como en este caso, debe preservar su entorno, su envoltorio, para adquirir verdadero valor.
Una frase en una pared o en un cubo de basura como en este caso, debe preservar su entorno, su envoltorio, para adquirir verdadero valor.
No basta con aislar el texto: es necesario mostrar también el ambiente, el lugar. Así añadimos a la frase su contexto y su espacio.
Deja de ser un grito lanzado al vacío y pasa a conservar, además, el aire que lo rodea.
